viernes, abril 27, 2007

FELIZ, FELIZ EN TU DÍA...

"Tal vez sea el momento de dejar claro quien soy yo. Yo soy alguien que busca el amor, amor de verdad: Ridículo, inconveniente... Arrollador. Eso de no poder vivir sin la otra persona..."

Así nació mi blog, por falta de voz, para confirmar quien era, quien soy. Fue hace un año durante mi recuperación de una operación de nódulos, cuando no podía mediar palabra. Decidí modernizarme y hacerles partícipes de todo lo que pasa por mi cabeza. ¿ Lo han pasado bien? Espero que sí y que siga siendo así por muchos años.

Tengo nuevas ideas que aportarles (espero que continuen participando y me den las suyas también), pero ante todo, les doy las gracias por leerme, por darme consejos, por opinar... Porque, al fin y alcabo si no existieran ustedes, tampoco lo haría este blog.

Queridos lectores, hoy seré breve. Espero que les haya gustado la frase que lanzo al principio de esta reflexión, es de uno de mis capítulos favoritos de Sex and City (concretamente del último, ese que no puedo dejar de ver por mucho que quiera; y que casi siempre me hace lagrimear). A veces me pregunto porqué me gusta tanto esa producción... Tal vez porque la asocio a John y a momentos maravillosos juntos, sentados en el sillón de su casa, a lo mejor la ciudad... Me encanta NY, la moda y sus edificios altos o probablemente, gran parte de la culpa, la tengan sus personajes. No lo sé. El caso es que la cita que les pongo arriba es una parte de mi, como lo es - y seguirá siendo si quieren- este blog. GRACIAS POR SEGUIR AHÍ¡¡¡

miércoles, abril 25, 2007



EL BORRADOR DE MEMORIAS



Las primeras oportunidades son casualidad, las segundas, un milagro

Hay momentos en los que me pongo a pensar en el papel que han jugado mis ex en mi vida. Ustedes qué creen: ¿Es bueno hablar con la pareja de las relaciones pasadas? ¿Hasta qué punto puede hacerse el pasado presente? ¿Porqué a algunas personas hacen suyas las historias de su novio/a con sus ex?

En un día en el que el parqué madrileño ha caído en picado, se desploma la bolsa y la emisora en la que trabajo ha alcanzado los mejores datos de EGM de su historia, yo no encuentro el punto medio entre lo que soy, lo que fue, lo fuimos y lo que somos.

¿Porqué en determinados momentos nos acordamos de cosas que queremos olvidar? Mis ex, al igual que inolvidables, son personales. He de reconocer que más de una vez me hubiera cagado en la estampa de más de uno... (Con perdón). Hace unos días estaba escuchando mi programa favorito de RNE por la noche, estaba medio dormida y escuché el nombre de uno de ellos... Se me revolvieron las tripas. Y volví - con perdón- a cagarme en su estampa.

Hay momentos, noches como esta, en las que me da por tener miedo. Me siento sola con mis recuerdos y me hago daño a mi misma. ¿Porqué un pasado se puede hacer presente? Historias, tengo muchas historias para todos los gustos, tipos y géneros. Hombres que -malos o buenos- al final del camino acaban enseñándote algo.

heprendido que las historias de cada uno son de cada uno, que no se puede empezar una relación sin haber cicatrizado las heridas de la anterior, que lo primero, a veces no es lo más bonito. Que en un año mi autoestima se fue por el wc, que no es bueno hablar demasiado de los ex cuando empiezas otra relación. Que me provoca ahogo pensar en lo que fuiste, en lo que soy.
Ojalá te hubiera conocido en otro ambiente, con otras personas que no me contaran tus pormenores de tus relaciones anteriores y me robaran las mieles de la mia. Ojalá... No existen los cuentos de hadas, ni los finales como los de Nothing Hill o Pretty Woman.

Me gustaría borrar muchas cosas de aquel principio de una historia que sigue ahí, que empezó de aquella manera y que ES LA MIA. Borrar, NECESITO BORRAR PARA VOLVER A ESCRIBIR.

viernes, abril 20, 2007

CHUPA CHUPS

Como ciudadana, yo también tengo una pregunta para usted...

La vida es como un chupa chups. Sí, no se rían, todavía no me he vuelto majareta. Hay momentos en los que la saboreas, te gusta y te vuelve loca. Hay otros en los que sientes que lo bueno se acaba, llegas al palillo y no te queda más remedio que comprarte otro chupa chups, y ver si este estaba tan bueno como el anterior (o más). Luego, volverás a llegar al palillo y comprarás otro chupachups. Y así sucesivamente...



Ciclos, etapas, periodos, llámenlos como les de la gana. En esta vida hay de todo. Esta noche, en la que este país parece moverse en un devenir de preguntas hacia los líderes políticos, seguro que hay gente como yo que se plantea el sabor que tiene su vida. ¿A qué les sabe?



La mía empieza a ser poco menos que agridulce. "Yla suya señor Rajoy? Como es? Qué me dice del precio de la vivienda? Bajará la inflacción? Los tipos de interés?" "Y los salarios? Qué opina de la nueva Corporación de RTVE. Hay sitio para todos, para los mejores? Entrarán muchos que ya están dentro o hay cupo para los de fuera? Señor Rajoy, después de años de carrera currando como una bestia sigo en mi casa... Usted cuánto cobra? Yo no mucho, por eso sigo aquí, en mi zulo de siempre, mirando mi país con ojos de periodista crítica, de ciudadana decepcionada y de mujer que quiere desarrollar al máximo su potencial.


Van a cambiar las cosas, Señor Rajoy? No me diga? Y eso?..."



Queridos lectores, les invito a que le quiten el papel a otro nuevo chupa chups. A ver qué sabor les toca esta vez. Espero que el de hoy les guste y si no es así, no se preocupen, habrá más.

jueves, abril 19, 2007


Y SIN EMBARGO... TE QUIERO


Hoy he estado hablando con mi amigo Javi, de la facultad. Un gran hombre, un gran tipo y gran profesional. En esta noche, en la que mis únicas compañeras son la radio y las líneas, a las cuales adoro. He encontrado la carta que hace un tiempo escribió alguien durante su vida universitaria. Fue en una clase de Información audiovisual, la pidieron que escribiera en unas líneas lo que significaba su carrera para ella. Y esto fue lo que escribió:

"Lo mío con el periodismo fue una cuestión de amor a primera vista, un flechazo, eso que ocurre cuando un alguien se enamora de otro alguien sin apenas conocerle. Es posible, se lo digo yo. A penas tenía ocho años de edad cuando viendo un programa de televisión decidí lo que quería hacer con mi futuro. El periodismo es mucho más de lo que todos estamos acostumbrados a ver en muchos medios de comunicación, va más allá del cotilleo, del rumor, de la especulación y de todo ese falso teatro que en la actualidad se ha montado en torno a los personajes que aparecen en el papel cuché. Es indignante y, supongo, que a los que nos esforzamos y estudiamos por conseguir una información veraz, de calidad y, porqué no, elegante nos duele en lo más profundo de nuestro “ego” que nos identifiquen con esa clase de personas que se hacen llamar “periodistas”, cuando en realidad son gacetilleros de poca monta que se dedican a espiar la vida ajena y la sociedad, encima, les aplaude por ello. Personalmente, veo en el periodismo y en todo lo que rodea a las Ciencias de la Información, una forma de expresión y de educación. Una información veraz, sin tapujos, sin barreras que impidan su salida a la opinión pública, eso que llaman libertad de expresión y que es un derecho que recoge la ley fundamental de los españoles. Es lo que hay que conseguir. Lo que voy a conseguir por mucho que me cueste. Sé que el camino es complicado, pero lo llevo en las venas. El periodismo, no es sólo una profesión, es una forma de pensar, una ideología, una forma de vida y, si preciso más, una parte de fundamental de la personalidad de alguien que quiere llegar a considerarse una profesional".

S. T. Información audiovisual. Tercero F de Periodismo. UCM

Han pasado muchos años desde que escribí aquellas líneas en una clase donde las ventanas grandes, el hormigón y las mesas llenas de borragatos albergaban mis sueños, los de Javi, los de John, los de Alex. También los de Alberto, los de Carlos, los de Nuria, los de Laura, aquella Laura... Ha pasado el tiempo y la profesión, nos ha dado algún que otro disgusto.

Como una relación de pareja, con altibajos, discusiones, dificultades, carencias... Pero, joder cuando va bien, vuelve a volverte loca de alegría, la notas correr por las venas. Y te das cuenta de que, aunque tenga sus cosas, la amas profundamente." Y aunque me hagas llorar de vez en cuando, me humilles, me cuestes, me mates de hambre, de sueño, de ansiedad... Puedes hacerme de todo y, sin embargo TE QUIERO"

jueves, abril 12, 2007

AL OTRO LADO DEL TÚNEL

Te meten, te metes... Da igual, entrar es fácil. Salir es peor
Escribir es mi terapia, ya lo saben. Esta noche necesitaba ordenarme, ordenar todo lo que llevaba dentro. Y ... Ha sido complicado. Estas líneas es lo que queda de mi tras caminar por aquel túnel.
"Los segundos retumbaban en su cabeza, aún cuando sabía que el reloj se encontraba muy lejos. El cielo se cubrió de nubes alertando la llegada de una gran tormenta. Se estremeció, el momento había llegado, la hora que tanto había esperado por fin se abría paso ante ella.Caminó sigilosamente por la habitación esperando que los otros se fueran. Estaba lista. De su media sacó una navaja y terminó de cortar el metal que aprisionaba el pescuezo como un animal. Tenía que actuar con rapidez, sabía con exactitud que volverían. No tenia tiempo que perder.




Cambió de lugar la cama y se introdujo en el conducto. No tenía linterna y estaba muy oscuro. Siguió avanzando y advirtió que algo recorría sus pies, las manos, y otras partes del cuerpo mas escondidas entre su escasa ropa, pero el miedo y el susto no hacían efecto en ella, ya soportaba cualquier cosa.No sabía cuanto tiempo llevaba ahí dentro, pero podía asegurar que hacía más de una hora que avanzaba sin parar. Se detuvo para tomar la última gota de agua que quedaba en su cantimplora, la cual había robado de su compañero. A pesar de no saciar su sed, siguió adelante.





Las gotas de sudor recorrían su cuerpo. En su mente revivía todos los momentos pasados mientras continuaba por el conducto, ya no le importaba nada, ni la insistencia de la gente, ni el agobio... Había vivido algo que todavía no terminaba de comprender. Quería perder la memoria, olvidarse de todo, de todos, quería volver a nacer pero ser otra en cuerpo y alma, alguien diferente, que no tuviera nada de lo que era antes, ¿podría lograrlo?





De repente, notó como el conducto empezaba a humedecerse. La tormenta había comenzado, sabía que esto le dificultaría las cosas, pero quiso seguir. La humedad se convirtió en gotas y horas después el agua comenzó a cubrirla las rodillas. Tenía que darse prisa, pero estaba exhausta. De todas maneras continuó con el mismo ritmo.De repente reparó que el camino comenzaba a esclarecerse, pensó que estaba cerca, se entusiasmó y se llenó de placer durante unos instantes. Salió a la luz. Se alegro de haberse liberado del conducto justo antes de que el agua le cubriera las piernas. Se paró, sintió la lluvia que la empapaba y el viento que la alborotaba el pelo que aun tenía seco. Se regocijó pensando en lo que había dejado atrás, giró su cabeza y observó. Empezó a reírse y tuvo ganas de gritar. Corrió libremente por el enorme espacio verde frente a sus ojos, quedando muy atrás la gigantesca mole que la había contenido esclavizada por más de tres meses. Y lloró, lloró mucho. Tenía que volver a empezar, se sentía pequeña, sin ganas... Con dudas.

De pronto, sintió una extraña sensación, no sabía donde ir, y por primera vez en su vida experimentó el miedo, parecía estar perdida en medio del espacio sin encontrar un lugar propio, algo que la mantuviese estable. No quería dormir, ni comer, tampoco deseaba hablar, no sabía que le esperaba ni cuanto tardaría en llegar eso que tanto ansiaba. Pensó en aguardar a que algo sucediera, pero esto la atemorizó más y volvió a correr. Se mantuvo así varios minutos hasta que finalmente tropezó con una piedra.Sus ojos daban vueltas, su respiración se aceleraba; lo único que visualizaba era una luz... Una extraña luz blanca… No tardó en vislumbrar su mirada. No sabía que la pasaba. Dos segundos bastaron para que la energía que la hacía estar constantemente en movimiento se desplomara de golpe hasta sus pies. En ese momento quiso escapar, volver a correr muy deprisa…





Cuando se alejó de él, sus ojos se transformaron en un fantasma que se apoderaba de sus pensamientos. Estaba a cinco minutos de ellos y tenía que posicionarse aún más cerca. Una pulsión interior la empujó retroceder el camino andado para a reencontrarse con aquella mirada. Era la primera vez que se sentía impotente ante algo que no controlaba. Sintió que en medio de toda aquella batalla había algo contra lo que no podía luchar: ella misma. El silencio, don de la armonía, la perseguía entre el bullicio de la gente como una bendición. El seguía ahí. El tiempo jugaba en su contra, era imposible pararlo para que él no se fuera. Siguió mirando la luz blanca, parecía tenerle al lado después de toda aquella angustia. La tomaba de la mano. Fue entonces cuando… Se cayó de la cama. Todo había sido un sueño, una pesadilla o un deseo anhelado, ensuciado por el remordimiento de su inconsciencia".

domingo, abril 08, 2007

HISTORIA DE UN BESO

"El beso es el mejor regalo procedente de la persona que amas"

Los aniversarios siempre me han parecido una soberana gilipollez. Una excusa perfecta para que los centros comerciales y las pastelerías hagan caja. ¿Y si se me olvida? ¿Qué carajos le compro? El novio- enamorado o lo que sea sale corriendo y se mete al primer Corte Inglés para adquirir algo que a la parienta le guste para que esta, a su vez, no se ponga de morros y replique: "Jo, no me has comprado nada".

Hace unos minutos cayó en mis manos una carta, cuyo remitente desconozco, que me hizo pensar sobre el sinificado de los aniversarios, la simbología en la pareja, los obsequios y todas esas cosas que, dependiendo del momento, sigo considerando gilipolleces. El manuscrito decía así:
"Me encantan tus besos . Hace un año que tus labios se cruzaron con los mios, o al revés.
No hay palabras en castellano para describir todo lo que he llegado a sentir desde que, por casualidades existenciales, mi boca aterrizara en el mismo espacio físico que la tuya. Nunca creí en los flechazos, pero reconozco que aquella noche te besé por instinto, con ganas y, por qué no, con curiosidad. Después de ese beso, vinieron más, cada vez más seguidos, en diferentes situaciones: en la playa, en la montaña, tras unas lágrimas, en el hospital, paseando, antes de irse a la cama, al despertarse...

Me han cambiado la vida. No podría seguir adelante sin ellos y sin todo lo que conllevan. Después de todo... Siempre están ahí. ¡Que se derrumbe todo, pero que nunca me falten! No hay palabras para describirlos, para describirte.

Hay momentos que quisiera detener las agujas del reloj y guardarlos, congelarlos, meterlos en mi cama para no dejarles salir. ¡Ay, si pudiera!

Como agua que cae entre los dedos, al fin y al cabo, eso es el tiempo. No hay mejor símbolo del amor- sea cual sea su tipo- que un beso. No hay nada más profundo y verdadero que aquellos besos que permanecen en cualquier circunstancia.

Gracias por tantos, perdona por todos los que no te di. Son geniales, es maravilloso cada vez que llega. Ese beso, aquel beso... Creo que todavía el tiempo no juega en mi contra y, si quieres, puedo seguir escribiendo esta historia de un beso".

miércoles, abril 04, 2007


SOBRE LA RADIO

" La televisión es un parque de atracciones, la radio es el parque de las emociones"

No me gusta hablarles de mi profesión, pero hoy me siento obligada a escribir sobre una de las cosas que mejor me hacen sentir en mi vida. He vuelto, todavía no me lo puedo creer. El viernes volví a sentirlo: Ese cosquilleo raro que me entra en el cuerpo cada vez que abro o cierro micro. Es la hostia. Creo que la he cogido con ganas. Lo mío con ella se remonta a muchos años atrás. Es muy importante en mi vida, tanto, que a ella le debo mi carrera. Recuerdo que en primero de periodismo estuve a punto de abandonar la licenciatura para irme a cursar un ciclo de educación infantil, hasta que la conocí. ¡Bendita sea! Gracias a ella el mundo perdió una profesora y ganó una periodista.

Es como una pareja, estoy enamorada de ella porque juntas hemos vivido momentos inolvidables. La siento, no sé como carajos explicarlo. Me hace muy feliz, es como una vena que deja tras de sí una pulsión enloquecedora. La quiero de verdad, porque es magia.

Fue la segunda en llegar. Primero la prensa y luego ella. Los EGM - estudios Generales de Medios- dicen que pierde fuerza frente a la tele. Es una pena. Esta tarde un compañero de emisora me ha invitado a ver su programa. "Para fomentar la radio, voy a traer todos los días a niños"- decía. Y así ha ocurrido, esta tarde la emisora se ha llenado de niños pululando por la pecera. Era un gustazo verlos a todos sentados, colgándoles los pies de las sillas y con los cascos puestos.

Siempre he pensado que lo bueno que tiene la profesión de periodista es que te permite cambiar de tercio en función de tus necesidades y capacidades. El amor mediático es un lío. Para casarme la prensa, me enamora la radio y mi amante es la tele. ¡Menudo trío!

En fin, estas líneas son para ella, para las tardes que ahora compartimos juntas y que, sin querer ser mal pagada, me están devolviendo la vida. Para ella, con sus puntos y comas, con sus ráfagas e indicativos; para ella, el RDSI y las pautas diarias. Para ella y para los que me enseñaron a quererla cuando era una niña, estas líneas volcadas desde lo más profundo del alma. Me gustaría decirles muchas cosas de ella, la echaba tantísimo de menos... Echaba tanto de menos sus historias, las suyas y las de de Paquita, Pedro, Manuel y Lola..., todas esas historias que, al fin y al cabo, también son mias.

jueves, marzo 29, 2007

LA FUERZA DEL TEMPO
"Cuando todo el mundo vaya deprisa,tú debes ir despacio"
Gracias por tantas cosas, perdón por todas las demás


Necesitaba escribir, para pensar, valorar y , sobre todo, ordenar todo lo que ha pasado. Perdida en mi misma, sin saber dónde ir, qué hacer con mi vida, mi carrera... Supongo que los periodos de cambio son así: INCIERTOS.Envías 200 curriculums a lo que salga, te desplazas donde sea, telefoneas a mil lugares distintos con tal de recibir "esa oferta"... Un día acabas en una tele de un pueblo -con todos mis respetos hacia ellos- y otro, estás deseando largarte al Reino Unido. Estás desesperado, buscas algo, te metes en Internet, sales por aquí, por allá deseando encontrar eso que te falta. Gritas, te enfadas, te vuelves loco... ¡Todo vale con tal de salir de la incertidumbre!.

Es jodido dar pasos sin saber donde quieres llegar y porqué. "Tiempo... Solo necesitas tiempo para que las cosas se vayan colocando en su sitio"- me comentaba un viejecito entrañable que conocí hace poco en la rehabilitación. Tiene razón, todo, absolutamente todo, tiene su tempo.

Cuando todo se mueve, lo mejor es agarrarse a aquello que es fuerte y robusto como el tronco de un árbol: EL. ¡Menudo es! He descubierto que el amor es aquello que te hace mejor persona. Necesitaba vivir lo que me ha tocado para darme cuenta de la autenticidad de las cosas que realmente valen la pena, apartar mi ego, retirar prejuicios y valorar . No tengo palabras para darle las gracias por todo, por saber tirar del carro, por enseñarme tanto. Espero que como dice Gloria Estefan: "Con los años que me quedan por vivir poder demostrar cuánto te quiero". No necesito llamarle "amor", ni "cari", ni cursiladas varias... Somos superiores a eso, porque somos compañeros y eso está por encima de todo. Muchas veces, cuando le miro a los ojos, me entran ganas de decirle: "La guerra, amigo, ya ha acabado. Se fueron los fantasmas. Las heridas casi están cicatrizadas. Ya podemos caminar. He recuperado la calma".

Increíble, pero cierto. Ya no me vale cualquier cosa. Jamás lo vi tan claro. Ya lo decía Nietzsche: "Lo que no te mata, te hace más fuerte". Todo tiene su tempo, es verdad, y ahora, más que nunca, ha llegado el nuestro.

martes, febrero 20, 2007

FASHION VICTIM

Este ha sido el primer año que no he asistido a Pasarela Cibeles, y qué quieren que les diga, tampoco la he echado tanto de menos como pensaba. No crean que ya no disfruto de la moda, lo hago, pero de una forma diferente. Ya no necesito asistir a la puesta en escena de mis admirados Ángel Schelesser, Francis Montesinos, Miriam Ocariz o Victorio & Lucchino para disfrutar de sus grandes obras de arte llevadas a cabo con telas. Eso si... A veces echo de menos la copa de Moet Chando de después del desfile.... No les voy a engañar.

Pero frivolidades a parte, no hace falta pesar 50 kilos, ni llevar un vestido carísimo de Balmain para respirar ese aroma glam y cool que de vez en cuando azota a acontecimientos como los que tuvieron lugar la semana pasada en la capital.

El pasado sábado, día en el que se celebró el carnaval en Madrid volví a desfilar. Había quedado con John en el edificio del Banco de España, llegaba con 20 minutos de retraso. El autobús se detuvo delante del Retiro a causa de dicho evento y nos desalojaron a todos los viajeros. Fue entonces cuando ocurrió: la calle Alcalá estaba cortada, plagada de gente a ambos lados que estaban esperando las carrozas... Había muchos focos, ningún coche... La Cibeles lucía impresionante, también la Puerta de Alcalá.

Y allí estaba yo, un sábado por la noche en mi adorado y a veces detestado Madrid, mi Madrid. Con mis botas de tacón, un vestido negro de escote, una gabardina, los ojos pintados y una radio en las orejas. Era mi momento. "Ahora o nunca"- pensé. Y no tardé en comenzar a caminar con mis aires de "top" por toda la calle cortada. La gente me miraba, o no, pero a mi me daba absolutamente lo mismo. Me estaba sintiendo genial caminando al compás del Jamiroquai que sonaba en los 40.

Al llegar a Banco de España me esperaba John con su enorme sonrisa. -¡He desfilado!- le dije contentísima. Caminamos despacio por mi paricular pasarela: La Gran Vía para tomar "la copa de Moet Chando" de después del desfile en un pequeño café cercano a Chueca. - ¡Esa es la felicidad de la vida, Sara, aprender a disfrutar de estas chispitas mágicas que nos da el día a día!- comentaba John.

No hizo falta PRADA, ni Loewe, ni Gucci. Estaba en mi, en la noche, en el momento...John tenía razón, no hay nada como saber gozar con las pequeñas cosas... Pero eso no quita que me sigan alucinando las creaciones de los modistos nacionales e internacionales, que de vez en cuando me gaste el dinero que no tengo en un vestido de Max Mara o que cada mes dedique un espacio de mi tiempo a recrearme en el VOGUE... ¿Qué le vamos a hacer? La moda es un arte, arte de unos, de otros, arte que está en uno mismo... Me encanta.

jueves, febrero 08, 2007

UNA NUEVA MELODÍA

Por fin parece que veo la luz al final del túnel. Aquella tarde, después de los gritos, con ráfaga de la SER y en compañía de amigos volví a sonreir. Fue una tarde deliciosa, de esas en las que la lluvia cae y no te das cuenta, esas en las que disfrutas mirando "de piel para adentro" a otras personas.

¿Qué es el amor? Era el tema de debate. Entre múltiples divagaciones, la ráfaga de la SER seguía resonando dentro de mi; una música extraña y melodiosa volvía a habitar en mi cuerpo tras aquel solo que durante unos meses estuvo protagonizado por un estruendoso ruido de guitarras desafinadas que me estaban volviendo loca.

El compás de las agujas del reloj marcaba el ritmo de una sintonía distinta, la de un programa diferente: el de mi nueva vida. En el que la música suena cuando Eva llama al teléfono para comunicar una buena noticia entre risas y con Fran, mantenemos una conversación a tres, con mediación del manos libres; sonidos cálidos y complacientes de aquel café con Tere, de la voz de Celia cuando dice "que todo la va bien", tonos suaves de Alex abarrotan dulcemente mi tímpano cuando me llama y me dice desde la otra punta de España: "amiga, vales mucho", cuando me telefonea Javi para darme pila...

Entonces... ¿Por qué desafinaba todo? El tema cada vez va sonando mejor. Descuelgo el teléfono: Era la voz de John. "Sara, ya estoy en Madrid". Y entre notas y bemoles, entre agudos y graves la clave de sol que hace que comience esta nueva melodía: EL.Esta noche componiendo este nuevo tema he encontrado la respuesta a esa pregunta que todos nos formulamos cuando intentamos definir eso que llaman amor y que no es más que la ausencia de palabras para decir "te quiero".

jueves, enero 11, 2007

CASATE CONMIGO


Esta mañana, mientras hacía mi ronda habitual de periódicos, he recibido la llamada de John: "Solo quería desearte un buen día. Sonríe y piensa que es irrepetible". A veces pienso lo increíble que es disfrutar de las pequeñas cosas que nos proporciona la vida a diario... Tras quedarme embobada frente al ordenador durante unos minutos, mi móvil volvió a sonar. Esta vez era mi primo: ¿Has visto las fotos de la boda de Helena en internet?

Ni corta, ni perezosa me metí en la página www.casateconmigo.com y aluciné. ¡El colmo de la horterada! Metías un username y un password y te apareían todas las imágenes del bodorrio: un previo con los mejores momentos previos al enlace en el que los novios van conjuntadamente vestidos, la compra de los zapatos de ambos e incluso la novia con rulos puestos... ¡Exclusiva!

Hay que fastidiarse lo que podría ser un momento íntimo e irrepetible, se convierte en un amasijo de fotos de dos babosos" besuqueándose para toda la red.

Les seré sincera: Nunca creí en los poderes mágicos del matrimonio. Para mí el matrimonio es una excusa para que mi empresa me de 15 días libres tras la boda, pillar pasta para irme de viaje o pagar la entrada de un piso... Para querer a alguien no necesito convertir mis sentimientos en un espectáculo, ni tampoco un anillo. Es todo mucho más sencillo, más simple. Es amar y disfrutar de las pequeñas cosas que a la larga son más grandes de lo que percibimos a simple vista. Pero ya nada me extraña... Esta mañana un títular de prensa anunciaba que más de 15.000 personas se habían presentado a un casting para un reality show en el que se hacen cambios de imagen radicales. El colmo... Encontrar la felicidad en unas tetas de silicona. ¿Quién habló de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida?

martes, diciembre 19, 2006

CUENTO DE NAVIDAD

Erase una vez una periodista y una canción de Ray Charles....

Estaba sola en la redacción, todo el mundo se había largado. Tenía que rematar un par de reportajes para el número de enero y debía hacerlo en menos de dos horas... Tecleo como una posesa, una llamada de mi amiga Celia, un par de lacasitos a mi estómago, una taza de té y concentración, mucha concentración. Estaba a punto de escribir la última palabra cuando... ¡Zas! De golpe se cierra la puerta de salida.

"¿Y ahora que hago?"- pensé. Sinceramente, no era la primera vez que me quedaba encerrada en una redacción, así que decidí esperar. Me asomé a la ventana y durante un instante me recreé en ese atrezzo navideño que viste la ciudad. Pasé 20 minutos ensimismada hasta escuchar el ruido de unos pasos. "¿Holaaa? Estoy encerrada¡¡¡ ¿Alguien me abre?"-voceé. Les confieso una cosa, si no llega a ser por la señora de la limpieza hoy no estaría redactando estas líneas en mi casa. Recogí mis trastos, lápices, apuntes y la cesta de Navidad que me habían regalado mis compañeros.

Bajo a recepción, el portero me pide un taxi y nadie descuelga el maldito teléfono. Sonaban los villancicos... "Campana sobre campana... Espere un momento, por favor. Y sobre campana unaaaa.... En seguida atenderemos su llamada.... Verás al niño en la cuuunaaa". Tras 10 minutos de taladro navideño decidí salir a la calle a buscarme la vida. Hacía un frío terrible, la calle Miguel Angel estaba atascada, mil personas andaban por la acera... y ni un taxi libre! Estaba a punto de darme un ataque. Me había levantado a las 7 de la mañana, había trabajado 8 horas en un sitio y cuatro en otro, estaba helada, me dolía la cabeza, empezaba a no sentir los pies y la calle seguía plagada de coches... Piiiiiiiii!!!! Piiiiiii! Me iban a dejar sorda. Las luces de los árboles, los adornos y demás complementos que hay por estas fechas pasaban desapercibidos ante mi imperiosa necesidad de conseguir un vehículo que me llevase a casa.

Y ahí estaba yo, cargada con la cesta de navidad, con un gorro ridículo en la cabeza, mis zapatos nuevos de AD y pasando más frío que un chino en Siberia. Estaba a punto de ponerme a llorar cuando de repente un taxi se paró justo en la puerta del edificio de la revista. Me lancé a él como una posesa, pero también lo hizo un tipejo con gabardina oscura y pinta de tirado. "Lo había pedido usted?" - le dije. Fue entonces cuando casi me desmayo. El hombre de gabardina se dio la vuelta, se giró hacia mi y contestó: "Sí, pero suba. Yo no tengo prisa". Cuando le vi la cara...Enseguida le reconocí, era un actor, un personaje muy conocido del cual la que escribe es una gran fan. "Hace tan sólo una semana que he visto una peli suya en la tele...."- me decía por dentro.

Entre el frío de la ciudad y los nervios del encuentro, no sé como nos las apañamos pero empezamos a discutir.
- Suba usted
_ No, no, señorita. Tómelo vos.
-No, no...

El taxista se puso neurótico y dijo: Miren, visto que no pasan muchos taxis hoy podrían tomarlo juntos. Para donde van?

- Lejos- le dije.
- A PLaza de España- contestó el actor.

Nos quedamos mirando al taxista el cual resolvió el entuerto pronunciando la siguiente frase: A quién llevo primero?

Me subí en el taxi con el actor, decidimos tras la discusión que él se bajaría primero. Estaba más cortada que una paragualla pensando: "¿Y ahora que carajos le digo? Le hablaré de la última peli suya que vi e el cine... No, no, mejor, no... Quedaré como una neurótica..Ahhhhhh. ¿Que hago?". No hizo falta pronunciar palabra. El actor lo dijo todo:

-¿Mucho trabajo?
-Un poco.
- Sonrisa perfecta... ¿Periodista?
- Sí, ¿Como lo ha sabido?
- Es fácil, salías de una redacción. Por favor, no me llames de usted.

De pronto el hombre se puso a tararear la canción que sonaba en la radio...."Never knew how much I love you, never knew how much I care When you put your arms around me, I get a fever that's so hard to bear You give me fever, when you kiss me, fever when you hold me tight Fever in the the morning, fever all through the night..."

Fue entonces, sin venir a cuento, sentí que estaba protagonizando una de esas múltiples situaciones absurdas que se describen en las pelis de Woody Allen. ¿Que hago en un taxi encerrada con uno de mis actores favoritos? ¿Porqué tararea "Fever"? ¿Estaré soñando?

- Me encanta la canción. El otro día vi un tío en la tele que la cantó en playback, pero nadie como Ray Charles...

¡Lo hizo! ¡La había pronunciado! La palabra "tele". Yuhuuuu¡¡¡ Pasamos 15 minutos de atasco en la Gran Vía charlando sobre la dichosa cajita, sobre los programas de cine español y sobre la última peli suya que vimos EL y yo.

21.56 minutos y habíamos llegado a Plaza de España.
- Gracias por compartir el taxi.
- A ti.
- No pierdas la sonrisa, puedes volver loco a más de uno...
- Descuida, la sonrisa tiene dueño. -respondí guiñando un ojo.
- Feliz Navidad, Sara. Nos vemos en otro taxi.
- Feliz Navidad.

Cuando vi que se alejaba miré la Gran Vía, esa pasarela tan grande... Tan bonita, tan perfecta... Las luces, la Navidad, la gente, el ambiente y de fondo, en mi interior, Ray Charles. Era perfecto.

domingo, diciembre 10, 2006

EN TRES MINUTOS


Últimamente ando nervios. Necesito tres minutos para sentir que siento. Este puente, tras pitos y demás flautas, he acabado haciéndole una visita a Alex y a Garci. EL y yo viajamos hasta Almansa, la tierra natal de dos de mis mejores amigos para estar junto a ellos antes de que comiencen las Navidades. Ha sido fantástico. Paseos junto al mar, cenas entrañables y, sobre todo, tranquilidad, mucha tranquilidad.

Era maravilloso. Durante el día EL y la compañía de dos de las personas que más quiero; por las noches EL en mi cama. Como muchas noches encuentro la paz en nuestra almohada. No puedo describir lo que siento cuando estoy a su lado, le tomo de las manos o me engancho a su espalda como si en ello se me fuera la vida. Es curioso, pasan los meses y cada día que pasa, cada noche que llega... EL es más yo. Está dentro de mi, como una espina clavada que me quita el aire. Sin duda por eso merece la pena todo. Es la hostia... Me siento muy afortunada, atada a EL por un hilo grueso e invisible que cada día se hace más fuerte.

Este fin de semana ha sido estupendo. Me he sentido llena en tres minutos.
Estábamos en el coche, EL, Alex y yo. Me llamó John para decirme que había ganado un premio literario; al instante Javi me comunicaba via teléfonica que las cosas le iban bien. Estaba contento.'A ver si tomamos café...'. Miré a mi alrededor, observé a Alex, sonreía. Crucé mi mirada con la de EL y la espina se me clavaba placenteramente más dentro para robarme de nuevo el aire. Un aire que ya no era solo mio... Todo esto, señores, sucedió en tres minutos.

lunes, diciembre 04, 2006

HACERSE MAYOR

Madurar, no es lo mismo que hacerse mayor. Lo primero hace referencia a las formas de afrontar el paso del tiempo, los problemas, los cambios... Lo segundo es simplemente el tic tac de un reloj, unas manecillas que marcan que la vida nunca es infinita.

"Hasta hace poco nos preocupaba la ropa, los viajes, salir con los amigos, emborracharnos... Y ahora andamos como locas buscando piso. Sarah, nos estamos haciendo mayores"- me comentaba mi amiga Cris esta mañana. Este fin de semana he recibido una grata sorpresa: la visita de John. Llegó deprisa, cargado de energía y buen humor, como buen canario. Tomamos champán en casa de mi madre, comimos una tarta que me regaló EL y pasamos la noche charlando. Entre los temas a debate surgió este: hacerse mayor.

¿Recuerdan cuando éramos pequeños, estábamos en el patio y veíamos a los de cursos superiores? Les mirábamos con cierto recelo y les apodábamos "los mayores". Ahora por lo visto, quien quiere comprarse un piso, no se emborracha cada fin de semana y prefiere quedarse en casa un sábado para ver una buena película le llaman muermo o mayor. ¿Qué les parece? ¿A ustedes les da miedo crecer? En la opinión de esta humilde servidora lo importante de esto no es lo que hagan, ni cuando decidan llevar a cabo determinadas acciones en sus vidas, lo realmente relevante es que lo hagan cuando se lo pida el cuerpo. Me explico: Hay que disfrutar las 24 horas diarias, señores, y para ello hay muchas maneras de hacerlo.

Pueden irse de botellón, quedarse en sus casas, bailar toda la noche o jugar a un Trivial con cuatro amigos. Lo que sea. Ninguna de las opciones que les he presentado determinan a mi juicio la madurez de un individuo. Entonces... ¿Qué es hacerse mayor? Analicen sus vidas etapa por etapa, desde la niñez, pasando por la adolescencia, hasta llegar al momento actual. No es lo mismo... ¿Verdad? Muchas cosas han cambiado, poco a poco se han ido enfrentando a más situaciones solos, sin depender de nadie. Respóndanme a las siguientes cuestiones: ¿Van de la mano de sus padres? ¿Necesitan pañales? ¿Van todavía al colegio? Si su respuesta ha sido "no", tengo una noticia para ustedes: Se están haciendo mayores.

domingo, noviembre 19, 2006

LOS PADRES DE ÉL

"No me voy a cansar de buscarte.No me voy a cansar de entregarme.Todo lo que no te buscó nadie.Todo lo que no se entregó nadie,no me voy a cansar...Para que sepas, que nunca me cansaré de decirte,todo aquello, que jamás te dijo nadie". Todo lo que no te dije antes. Cadizfornia. Antonio Orozco.

Todo empezó el viernes después de grabar aquel programa piloto con mis compañeros. Tenía un subidón del carajo... Estaba contentísima, había salido bastante bien. Solo me faltaba una cosa para rematar el día: verle a EL. Le fui a recoger al sitio donde estaba trabajando y en un abrir y cerrar de ojos aparecimos en su barrio. Hacía un frío mortal, los dos estábamos metidos en el coche cuando le dije que de tanta emoción me había empezado a doler la cabeza. Y llegó la pregunta: ¿Porqué no subimos a mi casa y te doy un ibuprofeno?

Miren que intenté escaparme durante meses de esa situación... La evadí de diferentes maneras: con risitas, coñas varias, quedándome en un bareto... Pero al final llegó la dichosa pregunta en el momento adecuado: estaba de buen rollete y necesitaba un ibuprofeno. "Ahora o nunca" - me dije y cuando ya me iba a bajar del coche para conocer a los padres de EL... ¡Zas! Una pestaña invadió mi lentilla. Veía menos que un gato de escayola. "Mierda...".

Entré en su casa medio cegata, intentando no lagrimear por culpa de la dichosa pestañita... Tenía más tensión por ella que por sus padres. Imaginénse la siguiente situación: En medio de la presentación, se me empizan a caer lagrimones de los ojos y, claro, parecería como si me hubiese emocionado... "Pobrecita... Se ha impresionado... Qué bonito!" Sería terrible. Por fortuna, mi lentilla aguantó la presencia de la pestañita.

¿Han visto la peli Los padres de EL? Mi falta de costumbre ante estas situaciones me hacía pensar que acabaría transformándome en una especie de Gaylo Follen y acabaría quemándo la casa de EL... Pero no fue así. Sorprendentemente no fue tan terrible. Algún día tendría que pasarlo...

jueves, noviembre 16, 2006

CELOS

Me causa repulsión, hastío, aversión, grima, me repugna, me sacia, me envenena y me mata. La muerta.

3, 2, 1.... ¡Cabommmm! Alucinante, cada día me quedo más boquiabierta. ¿Estamos locos? ¿Hemos perdido la chaveta? ¿Las telenovelas nos han abstraído el poco seso que nos quedaba?¿Será la tele?¿Las prisas?¿La sociedad? El caso es que esta tarde mientras estaba tirada en la cama he recibido la llamada de una amiga que me dijo lo siguiente:
-Me he metido en el msn de mi novio y no se porqué lo he hecho, bueno si... Creo que me ocultaba algo.

Imaginense mi careto. Sinceramente, ¿ven esto normal? A esta premisa la han acompañado otras tantas de tipo: "no estoy tranquila porque trabaja con muchas tías" (el pobrecito novio curra en una tienda de ropa), "ayer le vi hablando con... ", "seguro que alguna le pone mails".

Tengo que reconocerles una cosa: ante situaciones como esta en la que la paranoia vence las barreras de la racionalidad solo puedo sentir vergüenza ajena. ¿Han sentido alguna vez celos? Yo si, pero fue hace mucho. Recuerdo que escribí un texto espeluznante en el que narraba con todo lujo de detalles aquella terrible sensación: "Desde el coxis hasta la nuca, recorriendo mi espalda como una tortura, se clavaban las agujas de la impotencia(...) Nto como una mano se introduce en mi vagina, sobrepasa mi intestino y agarra violentamente la parte más débil de mi pecho. Lo estruja como una esponja durante unos segundos para después arrancármelo de cuajo".

Cuando terminamos la conversación, en la que mi amiga acabó llamándome loca, no pude evitar pensar en EL. ¿Cómo quieren ustedes a sus respectivas parejas? ¿Tienen celos? Los celos son un sinónimo de comparación, no podemos evitar mirar a los otros. "Futanita estuvo con Pepe y a los tres meses se lió con Juan... ¿Y si me hace a mi lo mismo?" Cada persona es un mundo y creo que para mantener una relación sana de pareja antes de mirar a tu alrededor te tienes que mirar a ti mismo. Los celos son comparación y sinónimo de posesión. La vida no se puede poseer, no se puede tener en un puño. Si queréis tener esa vida hay que mantener las manos abiertas.

Últimamente todo el mundo habla de amor. Pero .... ¿Qué es realmente eso? Cuando amamos a alguien con todas nuestras fuerzas los primeros que tenemos que estar seguros de ese sentimiento somos nosotros. Si hay celos enfermizos, hay inseguridad; por tanto no hay amor. Los celos destruyen toda relación, prueba de ello es que esta noche hace exactamente tres minutos mi amiga me ha vuelto a llamar para decirme que lo habían dejado.

miércoles, noviembre 15, 2006

URGENCIAS

Sabes que soñaré, si no estás, yo me despierto contigo... Fito y Fitipaldis

Les reconoceré una cosa: me cuesta ser humana. Es cierto, me di cuenta ayer cuando estaba en urgencias tirada en el suelo del hospital retorciéndome como un gusanito, rodeada de ancianos moribundos, escuchando los gritos del silencio... Me cuesta ser humana, pero lo necesito. Pensaba que era malo, algo de débiles... Recuerdo que la última vez que lo fui... Me decepcionaron tanto, confié y me hicieron tanto daño que me juré a mi misma nunca volver a necesitar a nadie. "No quiero necesitar a nadie, para que nadie pueda decepcionarme"- me decía. Hace a penas 48 horas, entre tubos y sedantes, entre enfermeros y nervios no tuve más remedio que volver a ser humana.

Sí, es cierto, necesito muchas cosas, más de las que me imagino, lo que pasa es que me fastidia reconocerlo. Necesito hablar con John y Alex, dejarme aconsejar por ellos para no perder el norte que tanto me ha costado encontrar; necesito estar con Luisen, con Cris, con Eva... Ver a Celia. Necesito a mi familia ( y miren que me resulta complicado decirles esto) y también le necesito a EL. Probablemente, más de lo que imaginaba. Me cuesta, me cuesta mucho aprender a SER para poder ESTAR a su lado.

Si soy sincera con ustedes, puedo afirmarles de forma contundente y rotunda que soy una pésima enferma. Me jode infinito no poder estar al 100%, que me duela todo y estar en casa. ¿Nunca les ha pasado que cuando están de mala uva acaban pagándolo con la persona que más quieren? Pues bien, a EL están a punto de canonizarle, vamos que si algún día tiene que verse la cara con alguien de ahí arriba el cielo lo tiene asegurado, se lo ganó conmigo. ¡Que paciencia tiene! Hoy ha protagonizado una escenita curiosa. Ha venido a verme a casa, la que escribe intentaba mantenerse en su sitio, defender su lado "no humano" y EL me rebatía todo lo que le decía. "¿No ves que te contradices?"- me comentaba. EL hablaba y yo me tapaba la cara con las sánas. Es grande, fijénse cada día me enamoro más de EL, no sólo por todas las cosas que hace; si no por la manera que tiene de hacerlas. Me encanta como juega, de verdad, me alucina como consigue hacerme pensar con métodos inteligentes. Consiguió que me parara y que, como consecuencia, acabara lagrimeando diciéndole: "He tenido un mal día".

Urgencias, hay que joderse... Ayer estuve en urgencias y hoy estoy hecha una mierda. Urgencias... Tengo urgencias... Muchas más de las que podría imaginarme.

domingo, noviembre 05, 2006

UN BUEN AÑO
Cada cosa madura a su tiempo...

El jueves por la noche recibí un e-mail de un amigo que decía lo siguiente: "Tienes que ver la última peli de Ridley Scott y Rusell Crowe que lleva por título Un buen año". Y así lo hice. El viernes por la noche dejé de lado mis ansias de dramas políticos para ir a ver aquel filme. Se pagan las luces y comienza la historia. Les cuento: Un experto en inversiones que vive en Londres Max Skinnery cuya vida es un constante ir y venir sin parar, un día viaja hasta la Provenza para vender un pequeño viñedo que ha heredado de su tío que acababa de morir. Max se embarca de mala gana en lo que, a la postre, resultará ser un nuevo y estimulante capítulo en su vida, cuando empiece a darse cuenta de que merece la pena disfrutar la existencia.

Al salir del cine, estuve mucho tiempo pensando en las decisiones que había tomado en los últimos meses. Ya no me mato por currar 10 horas por mucho que me guste. Ya no. Ya no me dejo la piel por dinero.Ya no. El dinero es un medio para conseguir un fin: sobrevivir,no es mi vida. Imagínense lo siguiente: Se pasan el día trabajando y deciden ahorrar dinero para tener un precioso cuadro de Picasso y cuando por fin lo compran, lo meten en una caja fuerte. Si pasan horas y horas en el tajo ¿Cuando lo ven? ¿De que les sirve tenerlo? Las cosas en general son igual, pero no todos se dan cuenta al mismo tiempo de lo que realmente vale la pena gastar nuestro tiempo. Con los años me he dado cuenta de que en el juego de toma y daca que nos ha impuesto la sociedad el que entra siempre sale perjudicado. Primero empiezas haciendo lo que te gusta, luego ganas dinero y después quieres ganar más. Apuestas y apuestas... En juego están tu familia, tu vida personal, tu novio, tu hijo, tus amigos... Y cuando llega la hora de la verdad y el juego te acaba cansando, caes en la cuenta de que el único que ha perdido eres tú.

Y hora... Qué me dicen... El dinero o sus vidas ¿Qué prefieren?

lunes, octubre 30, 2006

EL CAMINO Y LA META

"Estoy tratando de decir que no puedo vivir sin ti, que se me acaba el camino, y no se como seguir". Idolos de Barro.

Siempre voy corriendo intentando llegar a una meta. Esta mañana me he despertado con mucha angustia. Cuando he abierto los ojos solo podía pensar en una canción que una tarde adolescente de verano escuché en el coche de mi amigo Carlos. Decía algo así: "Te busqué al despertar, sin querer me enamoré ahora de tu sombra. Y lloré al recibir el primer rayo de sol que no viene de tus manos". Estaba en la cama, me levanté y una sensación extraña, un miedo paralizador y malo se apoderó de mi. ¿Y si le pierdo? - me preguntaba.

Ya en la calle, no pude evitar que mi mente escuchara la llamada a gritos de mi corazón y, aunque EL no estuviera presenté le vislumbré entre la multitud de madrileños estresados que cogen el autobús a las 8 de la mañana. Empecé a verle más alto de lo normal. No tenía que hacer grandes cosas para demostrarme que es único entre todos. Lo hacía cada día, cuando aparecía con barbas de cinco días a las 9 de la noche llamando a mi puerta para verme, cuando va a ver películas culturetas a algún multicine, cuando duerme conmigo...Estaba en el autobús y puedo jurar que nunca le vi tan guapo y tan inteligente. Fue entonces cuando me di cuenta de que a veces tener miedo puede resultar productivo, fue entonces cuando descubrí que realmente quería caminar a su lado siempre. Llévame donde sea, pero que sea contigo.

A veces las personas parece que estamos ciegos, ansiamos una meta y andamos.... Queremos ser héroes de un cuento inventado, que el príncipe nos rescate y casarnos con él. Pero... ¿Y si en todo ese proceso la príncipe nos abandona? ¿Que ocurre? Muy sencillo, se acaba el cuento. Para que esto no suceda hay que cuidar al príncipe, protegerle y valorarle. Porque el príncipe no es más valiente por el hecho de luchar contra un dragón, es valiente por tener el arranque de querer cuidar a su princesa. Con eso basta.

Esta mañana, cuando iba en el autobús pensaba en EL, en mi camino que se había ido poco a poco haciendo nuestro y en mi meta, nuestra meta, las metas. Le miraba entre la gente y mis ponzoñosos ojos estaban desorbitados. Me quedé asombrada. Habían pasado unos meses, le veía siempre, pero nunca le miré hasta que sentí miedo a perderle. Le miré, le miré mucho durante el trayecto de aquel autobús. Lo sentí, fue en ese preciso momento, cuando dejé de verle cuando caí en la cuenta el camino y la meta eran el lugar en el que ya estaba.

viernes, octubre 20, 2006

CANCER

Hay momentos en la vida en los que no te queda otra alternativa que mirarte a ti mismo. Pararte, serenarte y plantearte: ¿Y ahora que? Una tarde hace más o menos un año la que escribe decidió levantarse una hora antes, pedir permiso en el periódico e ir al ginecólogo. Teóricamente era una revisión rutinaria, hasta que apareció un dichoso bulto en mi pecho izquierdo. Tardaron dos semanas en darme los resultados de las pruebas que debían comprobar si aquello era bueno o malo. Nadie sabe lo que se me pasó por la cabeza durante esos 15 dias. Solo yo. Fue una angustia constante que no me dejaba trabajar, ni concentrarme... Se supone que soy periodista y que debía estar al tanto de todo lo relativo a la enfermedad, pero si les soy sincera no quería saber nada del tema. No quería oír la palabra "cancer".

Al cabo de las dos semanas me dieron la resolución de las pruebas. "Esto no es nada, es grasa"-me dijo el médico. "Llevas una vida que no es normal, Sara, y eso te está volviendo loco el cuerpo. Plánteate la opción de parar un tiempo. Tu misma". Si les digo la verdad, cuando me enteré de que no tenía cáncer me puse más contenta que unas castañuelas, pero seguí llevando el mismo tipo de vida. Después vinieron más achaques.

Ha pasado un año de todo esto. Hace una semana volví a mi revisión rutinaria y por primera vez escuché la siguiente frase de mi doctor: "Parece que todo se va normalizando... ". Y es cierto. Esta mañana, día mundial del cáncer de mama, he asistido a una rueda de prensa en la que habían diferentes oncólogos y ginecólogos y a raíz de escuchar varias historias de mujeres que no tuvieron, por desgracia, la misma suerte que yo; me he puesto a recordar aquello que me pasó hace un año. Dónde estaba y dónde estoy... ¡Quién me ha visto y quién me ve! Bienaventurados aquellos que son valientes para dar un cambio en sus vidas, no rendirse ante la dificultad y luchar por lo que realmente merece la pena.