domingo, septiembre 10, 2006

DOMINGO, DOMINGO

Por eso...¡Qué más da? Si la gente viene y va.
Por eso... ¡Qué más da! Que este mundo esté al revés, si me besas otra vez... (Quien me iba a decir...)


Odio los domingos. Siempre los he detestado, me resultan aburridos, pesados, tal vez reflexivos, melancólicos; yo que sé... Hoy el día me ha despertado un tremendo dolor de cabeza, he hecho la comida, me he pegado una buena fregada y me he sentado frente al ordenador.

Mi fin de semana no ha estado del todo mal. Estuve en el concierto de la Nowhere Band, el grupo del que forma parte mi gran amigo Charly, lo pasé genial. Disfruté viéndole tocar. Era feliz, y solo de verle, yo también lo era.

Cuando queremos a alguien de forma sana - no enfermiza- parece que sentimos o padecemos lo mismo. Si el está triste o alegre , tú también lo estás. Nunca se han planteado la siguiente pregunta: ¿Dónde reside el secreto para que una relación sea feliz? La que escribe siempre ha pensado que la clave estaba en la comprensión y en la empatía ( la capacidad de ponerse en el lugar del otro). Pero a veces se hace tan complicado... Hay momentos en los que uno no sabe como hacer las cosas para conseguir que todo vaya bien.

Y lloras, porque no sabes si estás haciendo lo correcto, porque no comprendes del todo lo que le pasa. Intentas mantener la calma, pero te ves desbordado por la incertidumbre, por el pasado del otro, no quieres que vuelva a vivir lo mismo... Es entonces, cuando comienzas a sentir mucho miedo porque no deseas perder a la persona que quieres. Te vuelves loco y te pasas el domingo preguntandote a todas horas: ¿Y esto como coño se hace? ¿Está bien, mal...?

Tras pasar varios minutos dándole vueltas, analizar la situación una y otra vez, te das cuenta de que todo es mucho más sencillo: Comunicar y compartir. Esa es la clave, pero a veces cuesta conseguirlo y lo pasamos mal.

3 comentarios:

Lestat dijo...

Por lo menos quedan personas en este mundo que intentan comprender a otras... No las gritan, ni piensan en ellas antes que en el otro. Me da alegría saber que el verdadero amor existe o que al menos hay gente que quiere a otra y mira por su pareja antes que por si mismo. Un lujazo que para mi quisiera.

Rubenatrix dijo...

Primaaa!!! Has claudicado.Yuhuuu¡¡¡ Ayyy su Javi. Tienes mucha suerte, te lo digo yo que la conozco desde que la parió mi tía. Saludos a todos¡¡¡

Anónimo dijo...

Hacerse a otra persona siempre es jodido, pero si le quieres de verdad el respeto impera sobre todas las cosas. No hay chillidos, hay malos ratos porque intentas ponerte en su situación; pero nada más.Los malos tragos, Sara, estarán pero si le quieres de verdad esos soponcios en vez de joder el amor lo hacen más fuerte, porque esos soponcios de los que hablas en el artículo de hoy, son soponcios que tú transformas en algo positivo, forman parte del CONOCERSE y eso es genial, porque mañana tu novio será además tu mejor aliado, tu complice y tu mejor amigo. Eso es lo que tienes que conseguir y creo que vas por buen camino. Un abrazo. Fer